Isabel M. Estrada Portales
06/24/2005
Un estudio confirma lo que la evidencia anecdótica ha demostrado que: los trabajadores temporales en el área metropolitana de Washington son estafados de forma regular en sus ingresos, algunas veces sin importar su estatus migratorio.
“La mayoría de los trabajadores temporales son atraídos hacia la región bajo la promesa de la oportunidad económica”, dice un estudio. “Ellos vienen a la región principalmente desde Amércica Central (67%). La mayoría (68%) ha residido en Estados Unidos menos de seis años y el 19% ha vivido más de 11 años en el país.
En julio de 2004, un equipo de investigación liderado por la Universidad de California en Los Angeles entrevistó a 476 trabajadores temporales en la región del gran Washington metropolitano, que incluyó Baltimore . Cada estudio fue hecho cara a cara en inglés, español o francés.
“Los empleadores explotan a los trabajadores independientemente de que estos sean indocumentados o no. Muchos de los contratistas creen que si una persona no puede hablar inglés, ella o él no peleará por sus derechos”, dice Tim Freilich, un abogado del Virginia Justice Center, una organización que defiende a los trabajadores.
Los trabajadores temporales son personas de familias y son la fuente de ingresos y apoyo para familiares inmediatos.
En contraste con otras áreas metropolitanas en donde los trabajadores temporales son mayormente empleados por individuos, los trabajadores temporales del área de Washington DC trabajan para contratistas de la construcción, subcontratistas o compañías privadas (67%).
Ellos son también una fuerza de trabajo en favor de los residentes de la comunidad, con casi el 70% de los trabajadores temporales empleados por los residentes de las comunidades, en donde están ubicados los sitios de encuentro con estos trabajadores, en los últimos tres meses.
Estos trabajadores son vulnerables a la explotación y abuso. “Más de la mitad (58%) de los trabajadores temporales de la región de Washington han experimentado por lo menos una instancia de no-pago, o el de un cheque protestado de su empleador, el 33% ha sido abandonado en los lugares de trabajo, y el 23% ha experimentado violencia en las manos de sus empleadores”, según el estudio. |