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Carta a los amigos: No al CAFTA


Francisco Acosta, PhD
07/15/2005


Queridos colegas y amigos,

Como la mayoría sabe, soy salvadoreño-estadounidense y co-fundador de la Universidad Oscar Romero de El Salvador. Yo solo envío solicitudes a amigos y colegas en emergencias. Esta vez les escribo porque el 18 de julio, el Congreso va a votar sobre el Tratado de Libre Comercio de Centro América, conocido como CAFTA.

Si CAFTA pasa tendrá enormes consecuencias socioeconómicas negativas, principalmente para las personas de bajos ingresos y los trabajadores en EE.UU. y en América Central. Sin embargo, no es solo un problema comercial. También tendrá amplísimas implicaciones para la atención médica, el medio ambiente, la cultura y la socavación de los derechos laborales y humanos.

CAFTA es la continuación de un grupo de iniciativas anteriores que han enriquecido a unos pocos mientras han destruido la calidad de vida y los medios de subsistencia de la mayoría. Como ejemplo, hace pocos años, en mi país, El Salvador, el sistema de seguridad social fue privatizado y transferido al control de cinco compañías de administración.

Todas menos una de ellas han declarado bancarrota y, como resultado, miles de ancianos con bajos ingresos han perdido su seguridad social. La del seguro social fue una de varias iniciativas de privatización que han entrado en vigor en años recientes en mi país.

Hoy, los ciudadanos salvadoreños están en peores condiciones que antes de la privatización. Más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de pobreza y alrededor del 25% vive en extrema pobreza, ganando menos de un dólar diario.

Si CAFTA es aprobada, esta situación empeorará. Por ejemplo, la gran mayoría de los salvadoreños sobreviven con la producción de maíz y frijoles para su propio consumo en pequeñas parcelas de tierra. Bajo CAFTA, maíz modificado genéticamente de las granjas de Iowa competirá a precios muchas veces más bajos que el costo de producir maíz local, en esencia destruyendo la cultura y economía centroamericanas, basadas en el maíz.

Mientras tanto, se calcula que el 5% de los más centroamericanos más ricos serán los ganadores del juego a la Globalización, al beneficiarse de los incentivos de importación-exportación del CAFTA.

En mi reciente testimonio contra el CAFTA en el Congreso de EE.UU, dije que muchas personas como yo en Centroamérica y República Dominicana están a favor de incrementar el comercio, pero no el tipo de comercio que deterioraría las condiciones socioeconómicas de casi 40 millones de centroamericanos. De hecho, un resultado casi seguro de CAFTA será el aumento de la inmigración ilegal a Estados Unidos desde esos países donde las personas huyen de las condiciones cada vez menos vivibles. Este fenómeno, consecuentemente, contribuirá a crear más tensiones en la frontera sur de EE.UU.

Hace una semana el Senado pasó CAFTA por un margen pequeño (54-45) y ahora el voto final viene en la Cámara de Representantes esta semana. Se espera un voto muy reñido. Un solo voto puede cambiar todo y su representante puede ser el factor decisivo. Por favor, llame a la oficina del distrito de su congresista hoy y pídale que vote No al CAFTA.