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Bolivia ingresa en frágil tregua
social por fiesta religiosa

La Paz, Bolivia / AFP
05/27/2005

Bolivia ingresó el jueves en un periodo de frágil tregua social, forzada por una fiesta religiosa que aquietó los ánimos de campesinos e indígenas que suspendieron sus marchas de protesta en La Paz, al borde del desabastecimiento, semiaislada y con la amenaza de nuevos desórdenes la próxima semana.

La fiesta del Corpus Christi tuvo el refrescante efecto de un bálsamo sobre un país agobiado por refriegas callejeras, demandas de nacionalización de hidrocarburos, de convocatoria a una Asamblea Constituyente, pedidos de autonomía regional y hasta una intentona golpista.

La tranquilidad podría continuar el viernes, cuando se celebre en Bolivia el Día de la Madre, que permitiría un largo fin de semana, hasta el lunes en que se ha anunciado el reinicio de las movilizaciones. El martes se reanudan las deliberaciones del Congreso.

El respiro que otorga esta tregua normalizó las actividades en el centro de La Paz con la apertura de tiendas comerciales, sin la molestia de los gases lacrimógenos que desde inicios de semana lanzaba la policía para dispersar a los manifestantes.

La Plaza Murillo, donde se ubican el Palacio Quemado (Presidencia) y el Congreso, lucía tranquila, pero sus accesos estaban severamente vigilados por la Policía antimotines y el Ejército. En días previos, los ingresos a esa plaza fueron escenario de enfrentamientos protagonizados por cientos de manifestantes que pugnaban por tomar la sede del Congreso.

El clima de sosiego dio paso a llamados a la reflexión en busca de una salida a la crisis política que se abate sobre Bolivia y a la preservación de la democracia.
El obispo de La Paz, monseñor Edmundo Abasto, en una misa por la fiesta del Corpus Christi ante autoridades civiles y militares, urgió a los bolivianos a la concordia y el diálogo para dejar atrás “momentos difíciles de incertidumbre cuando quizás no se sabe por dónde caminamos”.

“Debe haber serenidad y desprendimiento de todos los líderes políticos y sociales”, reclamó el prelado en el acto litúrgico en el que se esperaba la presencia del presidente Carlos Mesa, quien no acudió por razones de seguridad.