Sen. Harry Reid and Rep. Charles A. Gonzalez
05/20/2005
Recientemente, el béisbol regresó a Washington,
D.C. después de 34 años. Y cuando “Los Nacionales”
de Washington entraron al Estadio Robert F. Kennedy, jugaron con
las mismas reglas básicas que siempre han regido al béisbol
– tres strikes y estás fuera. Cuatro bolas y caminas.
Tres fueras en una entrada. Nueve entradas en un partido.
A través de los años las reglas básicas del
béisbol se han mantenido igual, e incluso los aficionados
mas jóvenes del deporte saben que uno no puede cambiar las
reglas para salirse con la suya.
Lamentablemente, los Republicanos en Washington parecen no entender
este principio fundamental. En semanas recientes, hemos visto muchos
ejemplos de Republicanos abusando del poder y tratando de cambiar
las reglas.
En la Cámara de Representantes, tenemos un líder
Republicano que ha sido amonestado tres veces por el comité
de ética. ¿Y cuál fue la reacción de
los Republicanos? Cambiaron las reglas para protegerse.
Ahora los Republicanos del Senado también quieren cambiar
las reglas, y están tratando de eliminar el debate conocido
en inglés como “filibuster” para poder obligar
al Senado a otorgarles cargos vitalicios a jueces no calificados.
El “filibuster” es un mecanismo parlamentario diseñado
para detener una nominación o un decreto. Las reglas del
Senado de los Estados Unidos permiten que cualquier partido que
se encuentre en la minoría utilice el “filibuster”
como último recurso.
Los hispanos en los Estados Unidos comprenden el papel histórico
que las cortes y que los gobiernos han jugado en las vidas de las
minorías para extender protecciones y derechos igualitarios.
Ellos saben que los jueces y las cortes son los últimos recursos
para las minorías que buscan la corrección de leyes
inadecuadas o injustas. Además, los hispanos al igual que
las otras minorías, tienen un gran aprecio por las reglas,
como la del debate filibustero, pues éstas les han garantizado
una voz en su gobierno.
Un régimen autoritario en el que un partido tiene el control
sobre todas las decisiones y que no deja ningún espacio para
debatir decisiones presidenciales no es lo que los hispanos esperan
de su gobierno. Es más, ese tipo de tiranía de la
mayoría y el cambio o la ignorancia arbitraria y abusiva
de las reglas es lo que muchas familias hispanas dejaron atrás
cuando se convirtieron en ciudadanos estadounidenses, ya sea recientemente
o hace varias generaciones.
No debemos permitir que los principios democráticos que
hacen de Estados Unidos una nación fuerte sean debilitados
por la arrogancia y el absoluto abuso de poder.
Este país funciona mejor cuando cooperamos y trabajamos
por acuerdos que benefician a la mayoría y no a un partido
político por encima de otro. De eso se trata el filibustero.
Esta táctica ha sido usada por Republicanos y Demócratas
en el Senado por más de 200 años, y ha funcionado
como parte del sistema de equilibrio de poderes de nuestro gobierno.
No deberíamos eliminar el filibustero ahora sólo porque
un partido político quiere salirse con la suya en cada tema.
Los Demócratas en Washington son el último recurso
para mantener el equilibrio de poder en un gobierno controlado por
los Republicanos. Si ellos logran cambiar las reglas del Senado,
no sólo estarán silenciando las voces de los Demócratas,
sino también silenciarán las voces de millones de
latinos representados por senadores Demócratas.
Este presidente tiene mejor historial de aprobación de nominados
judiciales que cualquier otro Presidente en los últimos veinticinco
años. Sólo 10 de las 218 nominaciones han sido negadas
– y los otros diez nominados tenían visiones que hacían
cuestionar seriamente su habilidad o voluntad para llegar a decisiones
judiciales justas e imparciales.
Por eso es que esperamos que los Republicanos responsables en este
país y en el Senado les digan a sus líderes que dejen
de perder el tiempo tratando de cambiar las reglas del Senado, las
cuales han funcionado por mas de 200 años, y que vuelvan
a trabajar por el pueblo de los Estados Unidos.
Es hora de que los líderes Republicanos se concentren en
encontrar soluciones para los altos precios de la gasolina, los
45 millones de personas sin seguro médico y en crear empleos
en Estados Unidos para que todos puedan llegar a lograr el Sueño
Americano.
El Sen. Harry Reid es el Líder Demócrata en el Senado
y representa al estado de Nevada; el Rep. Charles A. Gonzalez representa
al 20º Distrito Congresional de Texas y es el Presidente del
Grupo de Trabajo de Derechos Civiles del Caucus Hispano del Congreso.
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