Por Isabel M. Estrada Portales
05/06/2005
Por un voto entre las líneas partidistas,
la Casa de Representantes y el Senado aprobaron la semana
pasada el presupuesto general para el año fiscal 2006,
el que se asemeja al presupuesto de $2.6 trillones presentado
por el gobierno.
¨Sobre todo, este presupuesto tendrá un impacto
negativoo en la comunidad hispana¨, dice Charles Pamez,
director de desarrollo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos
Unidos (LULAC, en inglés).
¨Especialmente al eliminar estos programas esenciales
de educación, tales como GEAR UP y TRIO, el cual se
enfoca en comunidades con muchas necesidades, la brecha va
a crecer. Estos son programas que se enfocan en la juventud
latina. Estamos trabajando fuerte para recuperar a estos jóvenes¨.
A pesar de que la resolución del presupuesto no es
obligatoria, es considerada una guía para los legisladores
que empiezan a trabajar en asignaciones específicas.
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Los demócratas se opusieron a la definición
del gasto porque lo ven como un reflejo de las mal dirijidas
prioridades del gobierno, mientras los republicanos sostienen
que ayudará a reducir el déficit federal.
La votación fue de 214-211 en la Casa de Representantes
y de 52-47 en el Senado.
El presidente George W. Bush dijo en una declaración
que él aplaude “a la Casa de Representantes por
aprobar el presupuesto que proteje a Estados Unidos, promociona
el crecimiento económico, apoya nuestras prioridades,
y nos mantiene en el camino hacia la eliminación del
50% del déficit en 2009. Se asemeja mucho a mi propuesta
del presupuesto y refleja nuestro compromiso mutuo de ser
sabios con el dinero del pueblo y de ser cautelosos con los
gastos en Washington DC”.
Sin embargo, algunos demócratas, como la senadora por
Nueva York, Hillary Clinton, dijo que el presupuesto es “inconciente”
por sus prioridades equivocadas y porque corta programas de
ayuda para los pobres, mientras otorga corte de impuestos
para los ricos.
Robert Greenstein, el director ejecutivo del Centro de Prioridades
Políticas y Presupuesto, dijo que “mientras el
nuevo presupuesto recorta programas domésticos en el
nombre de la reducción del déficit, incluye
más recorte de impuestos que favorecen mayoritariamente
a quienes tienen altos ingresos, así como incrementa
el gasto militarӬ.
¨Como resultado, el déficit podria aumentar en
$168 billones para los próximos cinco años,
comparado con el déficit que la Oficina de Presupuestos
del Congreso dice ocurrirá si no hay cambios en las
actuales políticas¨, dijo Greenstain. “Este
presupuesto ahonda el déficit y le transfiere más
deuda a las futuras generaciones. Al tiempo que usa recortes
de impuestos que apuntan a los pobres y más vulnerables
para financiar alivios impositivos para los ricos y los bien
conectados”.
Junto a LULAC, otras organizaciones hispanas, tales como la
Asociación de Universidades y Colleges (HACU, en inglés),
y el Concejo Nacional de La Raza (NCLR, en inglés),
expresaron su desaprobación al presupuesto.
“Para los hispanoamericanos, este presupuesto viene
en un momento crítico, cuando se necesita más,
en lugar de menos, inversión”, dijo Eric Rodríguez,
director del Centro de Análisis de Políticas
de NCLR. “A pesar de lo que algunos van a decir que
los políticos tienen opciones.
El voto por un presupuesto que recorta programas que están
al servicio de las familias necesitadas, como la educación,
salud y vivienda, es una elección y preferencia, no
una necesidad. Hay otras formas de balancear el presupuesto
y el Congreso debe buscar en otras direcciones¨. |