Por Isabel M. Estrada Portales
05/06/2005
Los trabajadores hispanos se beneficiaron de más
de 1 millón de los 2.5 millones de puestos de trabajo creados
por la economía estadounidense en el año 2004. Pero
los latinos son la única gran mayoría en haber sufrido
una pérdida en sus salarios ya que ahora perciben 5% menos
de lo que ganaban hace dos años, de acuerdo a un análisis
del Pew Hispanic Center de los datos ofrecidos por la Oficina de
Estadísticas de trabajo y de la Oficina del Censo.
“Las estadísticas muestran con claridad que los recientemente
llegados hispanos pagan el precio de la explotación, dice
Ana Avendaño, analista de políticas de AFL-CIO, “no
hay un camino hacia la legalización para ellos. Los latinos
están pagando ese precio por la falta de aplicación
de las leyes laborales y un sistema de inmigraciones y un sistema
de de inmigración roto.
Según Avendaño, medidas como el Real ID Act están
condenadas al fracaso. “Las estadísticas y la historia
han mostrado que esta clase de políticas militarizadas no
han funcionado. Debido a estas políticas, los trabajadores
se hacen cada vez invisibles y de todos modos no protegemos nuestras
fronteras”.
Los inmigrantes hispanos fueron una fuentes de nuevos empleados
para la economía pero también estuvieron entre los
principales perjudicados con rebajas salariales en el 2004.
“Pese a la fuerte demanda por trabajadores inmigrantes, su
creciente oferta y la concentración en ciertas ocupaciones
sugiere que los nuevos inmigrantes están compitiendo entre
sí en el mercado del trabajo en su propio detrimento”,
dijo el autor del informe, Rakesh Kochhar, investigador asociado
del Centro.
La gran mayoría de los nuevos empleos para los trabajadores
hispanos son de poca capacitación y requieren no mucho más
que un diploma de secundaria. En contraste, los trabajadores no
hispanos recibieron gran incremento en el empleo en ocupaciones
altamente calificadas que exigen, por lo menos alguna educación
universitaria.
“Los hispanos y los blancos, los dos grupos mayoritarios de
trabajadores en la economía, están encontrando empleos
en ocupaciones tan diferentes que parece que estuviesen en dos caminos
diferentes en el mercado laboral”, dijo said Kochhar, un economista
laboral de mucha experiencia.
Esta polarización contribuye al creciente abismo en los salarios
entre los hispanos y nos no hispanos. La caída de los salarios
de los latinos fue mayor entre los inmigrantes que llegaron a los
Estados Unidos en los últimos cinco años. Por tanto,
los nuevos inmigrantes que están disfrutando un notable aumento
en empleos lo están haciendo a expensas de salarios más
bajos. “El Pew Hispanic Center dio en el clavo”, dijo
Charles Pamez, director de desarrollo de la Liga de Ciudadanos Latino
Americanos Unidos (LULUC, por sus siglas en inglés).
“Nosotros nos pasamos el tiempo trabajando en vez de educarnos.
En los trabajos que los hispanos aceptan casi no se necesita ni
diploma de secundaria”.
Ahora que muchos programas que benefician directamente a los hispanos
van a ser eliminados “el abismo sólo se hará
más amplio. Los hispanos reciben la menor cantidad de asistencia
financiera para propósitos educacionales que cualquier otro
grupo”, afirma Pamez. |